¿Copa América en Ecuador?

Egas baja la espuma, pero deja la puerta entreabierta

Quito fue, por unas horas, el epicentro del fútbol sudamericano. Entre trajes formales, reuniones reservadas y bastante expectativa, la pregunta que flotaba en el ambiente era clara: ¿se viene la Copa América para Ecuador o puro humo?

El encuentro juntó pesos pesados: Gianni Infantino, Alejandro Domínguez y Francisco Egas, quienes llegaron hasta Carondelet para reunirse con el presidente Daniel Noboa este jueves 23 de abril. La agenda fue más cerrada que cancha barrial en domingo de lluvia, pero el runrún no se hizo esperar.

Egas pone Paños Fríos

Después del Congreso Ordinario de la Confederación Sudamericana de Fútbol en el norte de Quito, Egas no se fue por las ramas, pero tampoco se lanzó de cabeza. Más bien, jugó a lo seguro:

“Hoy la Copa América ha crecido muchísimo y las demandas de infraestructura y logística son muy grandes”.

Traducido al ecuatoriano de a pie: no es tan fácil como decir “de una, hagámosla”. El torneo ya no es cualquier cosa; implica estadios de primer nivel, logística fina y billete largo. En otras palabras, no es solo cuestión de ganas.

Domínguez sí se emociona

Mientras Egas se mostró prudente —casi que midiendo cada palabra—, Domínguez dejó una vibra distinta. El presidente de la Conmebol soltó una frase que encendió la ilusión:

“Hay mucho interés en que Ecuador sea sede, es una opción muy interesante”.

Ahí sí, más de uno empezó a hacer cuentas y a imaginar el país vestido de fútbol continental. Porque, seamos claros, ganas hay… y bastantes.

Un recuerdo que pesa: 1993

La última vez que Ecuador organizó la Copa América fue en 1993. Un torneo que muchos recuerdan con nostalgia, no solo por la organización, sino porque marcó una época distinta del fútbol sudamericano. En esa edición, Argentina se llevó el título.

Pero han pasado más de 30 años. El fútbol cambió, las exigencias subieron y el estándar ya no es el mismo. Hoy no basta con tener estadios; hay que tener toda una estructura que funcione como reloj suizo.

¿Entonces hay o no hay Copa?

Por ahora, la respuesta corta es: calma, ñaño.

No hay confirmación oficial, pero tampoco un “no” rotundo. Lo que hay es una posibilidad en evaluación, con un Egas que pisa con cuidado y una Conmebol que no descarta la idea.

Ecuador está en el radar, eso es innegable. Pero de ahí a concretarlo hay un trecho largo. Como dirían en la esquina: todavía falta full.

Eso sí, si algo dejó claro esta jornada en Quito, es que el país vuelve a sonar fuerte en el mapa del fútbol sudamericano. Y eso, ya es un primer paso.

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